nuestra perdición es nuestro orgullo,
el deseo de aparentar, no es lo mismo que la realidad de nuestro ser,
y nuestro verdadero ser es el de estar juntos,
mientras tanto sólo nos entretendemos destruyéndonos.
(Si, he vuelto. Los dos últimos comentarios me han animado a seguir posteando por lo menos una temporadita más, ¡gracias!)
+Tea.